Sin nombre

PUM. Capítulo 9.

by Itahisa on Ene.05, 2010, under PUM

Sí, sé que hace muchas semanas que tendría que haber subido un nuevo capítulo. Sé que es imperdonable que justo cuando más tiempo hay para leer, no haya puesto nada. Sin embargo, no puedo dejar de decir que ¡me ha sido imposible subirlo antes! A mi favor, y para demostrar mi absoluta falta de tiempo para dedicar al blog, diré que aún no he escrito nada sobre mi viaje a La Palma, ni sobre las fiestas, ni mi cumpleaños, ni el nuevo año, ¡nada! Así que espero que me perdonen y acepten este mini regalo de reyes adelantado…

¡Espero que les guste!

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Capítulo dedicado a Maira,

por ponerse tan pesada para que lo subiera. Muchas gracias por apoyarme tanto con esta historieta de pacotilla, ¡saber que hay gente con tanto interés en ella hace que sienta más ilusión aún por continuarla! ¡Mil gracias!

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Ж

Mientras andaba, en la más completa oscuridad, no podía evitar sentir la ira en su interior. Le enfurecía pensar que una humana, una miserable humana, tenía ahora su Yhaara. Ella se lo había robado, se lo había llevado con ella  quién sabe cuánto tiempo pasaría antes de que pudiera descubrir dónde estaba y recuperarlo. Porque iba a recuperarlo, de eso estaba completamente seguro.

Pensaba en la muchacha, en que, por un momento, le había engañado completamente con su rostro angelical y su dulce expresión mientras dormía. Sin duda alguna ella no era más que una arpía, alguien indigno de toda confianza, como cualquier otro humano.

Se agachó con agilidad para esquivar una rama baja que le impedía el paso. Aunque ya era noche cerrada, conocía aquel camino a la perfección, de modo que andaba por las altas y estrechas ramas con tanta seguridad como si fuera pleno día y tuviera los pies en el suelo. Sabía que ya estaba muy cerca de la ciudad de Ayua. Seguía furioso por haber perdido el Yhaara, pero regresar a su hogar le animaba más de lo que había imaginado. Se sentía cada vez mejor a medida que avanzaba por entre la espesura del bosque de Thrakien. Pensaba en su gente, en lo mucho que les echaba a todos de menos, cuando un agudo chillido, seguido de un extraño ruido, atrajo su atención.

Se volvió a toda prisa, alarmado, pero lo único que pudo ver antes de que algo le golpeara en la cara y le hiciera caer al suelo fue una mancha de color verde que volaba hacia él a toda velocidad. Quedó tumbado sobre la gruesa rama del árbol en el que se encontraba, un tanto aturdido. Movió la cabeza a uno y otro lado, despacio, para espabilarse un poco, mientras notaba una extraña opresión en el pecho. Cuando finalmente abrió los ojos, lo que vio ante sí le resultó muy familiar: un pequeño ser verde y naranja, con patas cortas y fuertes, alitas pequeñas y ojos enormes le miraba fijamente, totalmente inmóvil, pero al ver que reaccionaba comenzó a dar pequeños saltos y a emitir un curioso gorjeo, similar al ronroneo de un gato, y sus ojos se iluminaron con el brillo de una emoción que cualquiera podría identificar como la más pura alegría.

-¡Hekki! –exclamó, sorprendido, al reconocerle, mientras abrazaba con fuerza a la pequeña criatura y se sentaba, riéndose sin parar-. ¡Hekki, Hekki, cuánto me alegro de volver a verte!

Casi no podía creer que Hekki estuviera realmente allí. Hacía tanto tiempo que no le veía que, mientras jugaba con él, observó atentamente cada uno de sus rasgos, buscando los cambios que el tiempo, implacable, habría dejado en su querida mascota. Sus alitas, pequeñas en comparación con su tamaño, como todas las de los ilanit, aún conservaban toda su fuerza, así como las cortas patas delanteras, que asían con firmeza sus manos y parecían no querer soltarle nunca más. Las traseras, mucho más robustas, parecían en cambio haber perdido alguna agilidad, pero el brillo en sus enormes ojos naranjas continuaba allí cada vez que le miraba. Sonriendo una vez más, el joven pensó que sin duda Hekki se alegraba tanto de volver a verle como él de haberse reencontrado con su antiguo compañero.

-Creo que no es el único que se alegra de tu regreso –dijo una voz femenina a sus espaldas.

En cuanto escuchó la primera palabra, el joven se levantó, dejando en el suelo al ilanit y se volvió para mirar a los ojos a su interlocutora.

-Silara… -respondió, casi sin aliento.

Avanzó lentamente, sin poder apartar los ojos de la mujer. Se detuvo un instante frente a ella y entonces ambos sonrieron. Esa fue la única señal que el joven necesitaba para recorrer la escasa distancia que aún les separaba y rodearla con sus brazos mientras pensaba en lo mucho que la había echado de menos y en lo culpable que se sentía por haber tardado tanto en regresar al hogar.

-Yo también te he echado de menos -dijo ella, separándose un poco de él para observar su hermosa sonrisa-. Bienvenido a casa, Byshael.

-¡Me siento tan feliz por estar de nuevo aquí, Silara! Cuando me fui, nunca creí que sería por tanto tiempo ni que llegaría a extrañar tanto esta ciudad. Tú sabes que siempre me sentí más cómodo solo, en los caminos.

-No podías pasar tu vida entera vagando en soledad, huyendo de todo, de la realidad, Byshael -respondió ella, sin dejar de sonreír-. Yo sabía que algún día, tarde o temprano, el rencor de tu corazón tendría que disiparse. Me alegro de que ese día haya llegado al fin.

-Sólo he regresado para informar a la Asamblea de lo que he descubierto en mi viaje -respondió él, endureciendo ligeramente la voz.

Silara le miró con suspicacia y contuvo una sonrisa divertida para evitar que Byshael continuara a la defensiva, aunque sabía que, le gustara a él o no, el cambio había llegado al fin. Mientras tanto, él se había agachado para recoger a Hekki del suelo y, tras colocarlo en su hombre, se volvió de nuevo hacia ella.

-Supongo que estarás hambriento -dijo ella entonces, tras escuchar el sonoro rugido proveniente del estómado del joven-. Vamos, aún hay camino por recorrer y ya es bastante tarde.

-Claro -respondió él con una sonrisa mientras le ofrecía su brazo como apoyo.

Así, tomados del brazo, entraron media hora después en la bella ciudad de Ayua. Bajaron en silencio del Elhörien y avanzaron por las calles, poco concurridas a aquellas horas, saludando alegremente a todos aquellos con los que se encontraban. El retorno de Byshael pillaba desprevenidos a los habitantes de la ciudad, que les detenían, sorprendidos y emocionados, para   hacer una pregunta tras otra sobre el largo viaje que tanto tiempo había apartado al joven de su hogar. Para cuando llegaron al hogar de  Silara una pequeña multitud se había formado ya a su alrededor y todos sabían que la noticia del retorno de Byshael no permanecería en secreto durante mucho tiempo. Byshael, antes de entrar en la casa, se volvió hacia toda aquella gente, que se apresuró a guardar un respetuoso silencio.

-Amigos -comenzó, con seriedad-, acabo de regresar de un viaje muy largo, todos lo sabéis. Como podéis imaginar, estoy exhausto y necesito recuperarme y por eso os pido a todos que seáis pacientes y aguardéis. Mañana celebraremos una reunión con la Asamblea y podréis hacerme todas las preguntas que queráis. Tengo muchas cosas que contar.

Tras estas palabras, los habitantes del bosque comenzaron a murmurar por lo bajo. Tímidamente, uno de ellos secercó al fin y expresó la pregunta que todos ansiaban hacer.

-¿Traéis buenas noticias? -inquirió, con voz trémula e insegura.

-Mañana os contaré con detalles todo lo que he descubierto en este largo viaje, amigos…

De nuevo el rumor de muchas voces hablando a la vez se escuchó en el lugar.

-Sin embargo -continuó Byshael, haciendo que el silencio se extendiera de nuevo entre la pequeña multitud que le escuchaba-, puedo deciros que hay lugar para la esperanza.

Gritos de emoción fueron la respuesta a sus últimas palabras, y varias veces se coreó el nombre del Caballero de los Deseos mientras poco a poco las gentes de Ayua regresaban a sus casas. El joven había alimentado la débil llama de la ilusión que cada uno de los habitantes de la ciudad albergaba en su corazón, haciendo renacer sus esperanzas de futuro. Sonriendo sinceramente al sentir el cariño de aquella gente, Byshael siguió a Silara cuando ella entró por fin en la casa.

-Ya ves que nadie te ha olvidado –dijo la mujer, mientras encendía varias lámparas con un par de ágiles movimientos-. Partiste solo, hace mucho tiempo ya, pero como ves contigo fueron los sueños y las esperanzas de todos los habitantes de las Edhëreas. No ha habido un sólo día desde entonces en que no te recordaran, en que no rezaran por tí y desearan tu retorno.

-Sí, lo sé… Ellos han sido la fuerza que impulsó cada uno de mis pasos -contestó, sonriendo-. Y tengo que reconocer que yo tampoco he dejado de pensar en este lugar, en regresar algún día. Nunca creí que fuera a decir esto, pero… este es mi hogar, Silara.

La radiante sonrisa de la mujer fue la única respuesta a sus palabras, pero algo en su interior le dijo que, aunque había tardado demasiado en darse cuenta, no había en aquel momento nada más cierto para él.

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(All rights reserved)
La Princesa y el unicornio de madera by Itahisa N. Glez A.
está inscrita en el Registro General de la Propiedad Intelectual, nº 00/2007/3488.
Prohibida la distribución o copia.

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Mwuahaha!!! ¿Sorpresa por el nombre del misterioso dueño del Yhaara??? ¿Les suena de algo??

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PD: Como bonus navideño, un dibujo de Hekki!! (hecho por mí :P)

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#Escuchando… The Fellowship reunited - Howard Shore

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5 comments to “PUM. Capítulo 9.”

  1. Maira...

    No me lo puedo creer!!!Qué pasada!!!¿Cómo no acordarnos de él?Claro que nos suena,jejeje….Me encantaaaaaaaa!!!Quiero mássssssssss!!!Y sí,puede que sea pesada pero la culpa es toda tuya,por engancharme a PUM!!!

    Un fuerte abrazooooooooo!!!!!
    Maira.

  2. Maira...

    Tengo que añadir que por mi cabeza pasan muchas preguntas…Entre ellas,Silara qué es para Byshael?Cómo se conocerán él con la humana? :P Decir que Hekki sí que es un encanto,bueno…dándole una forma mejor en nuestra cabeza porque en tu dibujo el pobre no salió muy favorecido,jejejeje….Es bromita!!!Es precioso,me gusta,yo también quiero uno!!! :)

    Ya quiero leer el siguente capítulo,no tardes que me obligas a ser pesada,y no quiero,jejeje…

    Eres un encanto Itahisa.Gracias a tí!!!

  3. DarkSapiens

    Toma ya! Un regalo de reyes adelantado! :D

    No recordaba a Byshael tan enfadado aquí, comprobaré si es uno de los cambios. ¡El dibujo me encanta! Oye, ¿tú no dijiste que no sabías dibujar? Mentiste! xD
    Justamente estaba tratando de imaginarme a Hekki cuando he llegado al final y lo he visto. ¡Gracias!

    Un abrazo muy fuerte! ^_^

  4. Ellen

    Me a encantado Ita!!!
    Pon el siguiente capitulo ya!! Aish!!
    Que tortura!!!

  5. Ellen

    Que sepais todos que me he vuelto la primera Fan de Hekki ù.ú

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